¿En qué circunstancias puede recurrir al DCF?

El reclamo debe presentarse primero ante la propia entidad financiera, para que sea ella misma la que, en primera instancia, trate de dar solución al problema.

Si la solución que plantea la entidad financiera no satisface al cliente, o si transcurridos quince (15) días calendario no ha obtenido respuesta, el cliente puede presentar por escrito su reclamo ante el DFC sin costo alguno.

No debe existir un reclamo por los mismos hechos, en proceso o concluido, ante otra autoridad.

El importe del reclamo no debe ser mayor a quince mil dólares americanos (US$ 15.000) o su equivalente en moneda nacional.

El reclamo no debe referirse a la negativa de las entidades financieras a pactar con el cliente en las condiciones que él considere adecuadas (como el otorgamiento de créditos, refinanciaciones, condonaciones, entre otros).

El reclamo debe ser sobre hechos producidos con una antigüedad no mayor a un (1) año o que hayan sido descubiertos con una antigüedad no mayor a seis (6) meses.

El cliente puede decidir si acepta la solución que determine el DCF. De ser así, la entidad financiera queda obligada a acatar la resolución, y de ese modo, se da término definitivo al reclamo.

Si el cliente no está de acuerdo con la resolución del DCF, está no surtirá efectos y podrá recurrir a otras instancias.